Bajo la Roma imperial, Ascoli renace más radiante que nunca y los numerosos monumentos que han llegado a nuestros días son evidencia de esto; pocos saben que en Ascoli se puede visitar el interior de un verdadero puente romano, el puente Augusto sul Tronto. En 301, designado por el Papa Marcelino, llega a la ciudad el primer Obispo residente, Emidio, que pueda hacerse santo porque en poco tiempo logra infundir una nueva vida a la comunidad cristiana de Ascoli Piceno y para ganar una autoridad espiritual indiscutible, hasta su decapitación de mártir cristiano.

Hoy, como entonces, los movimientos telúricos estuvieron siempre presentes, pero estos, durante la presencia de Sant’Emidio, nunca han tocado intensamente la ciudad de Ascoli. Esto explica por qué Sant’Emidio se convirtió, además de santo, en protector de los terremotos. En Ascoli, la presencia de los lombardos también fue fuerte, hay numerosos hallazgos de esta época. Los 789 marca el final de la dominación lombarda y el comienzo de la influencia de la ciudad de los francos, Ascoli se convirtió en un condado bajo la protección del Papa y se eleva al rango de capital empleado por Carlomagno.

Con los años se han erigido muchas torres para atestiguar las fortunas de sus familias y su riqueza; hoy Ascoli también se llama la ciudad de 100 torres.

En la primera cruzada Ascoli participa con un contingente de 14 capitanes y 1.400 hombres: grandes son sus obras, incluso si la tasa de Jerusalén liberada, escribe la heroica muerte de su líder Argillano.

Ascoli sufre vicisitudes alternativas entre güelfos y gibelinos, pero vive plenamente la renovación cultural, humanística y renacentista de la época. Histórico y aún visible son las obras urbanísticas y artísticas realizadas. En 2016 Ascoli Piceno, gracias a la voluntad de su Obispo S.E. Mons. Giovanni D’Ercole, y la disponibilidad de Don Angelo Ciancotti, párroco de la catedral, ha visto la presencia constante en la Catedral / Catedral de Sant’Emidio de los Templarios Católicos de Italia.

En este año de Jubileo, los Templarios Católicos participaron en todas las manifestaciones religiosas de la Ciudad, participaron en la ordenación como Obispo de S.E. Mons. Stefano Russo, hoy Obispo de la Diócesis de Fabriano, Matelica y Sassoferrato, dando un aporte de seriedad, dedicación, servicio y respeto reconocido por muchos fieles y por los mismos organizadores.

Los Templarios Católicos, siguiendo lo que está escrito en el Estatuto, estando al servicio de la Iglesia y de sus Pastores, siempre le han dado disponibilidad gratuita cada vez que fue solicitada.

La presencia de los templarios para dos sábados y dos domingos al mes en el Duomo / catedral de San Emidio, obras maestras presidiandone y teniendo en cuenta el carácter sagrado del lugar, ha sido amablemente visto por muchos turistas y fieles que, entrando por la Puerta Santa, que se encuentra a sí mismos el placer “Espiritual” para ser “pueblo de Dios”, que se está volviendo más desconocido.

S.E. Mons. Giovanni D’Ercole en la segunda parte del año, había expresado su deseo de concedernos Templari, como uso gratuito, una de las iglesias más bellas de la zona, la Iglesia Templaria de S. Croce; desafortunadamente el 30 de agosto de 2016 ocurrió un evento catastrófico, la tierra de Ascoli y no solo, tembló fuertemente, y vimos caer una gran parte de las poderosas obras de los siglos que nos precedieron.

Ahora lloramos a los muertos y lamentamos la belleza de las iglesias ahora perdidas, incluso la historia que hemos omitido, ignorado o minimizado. Católicos templarios, inspirados en los valores de la caballería cristiana y la tradición de la Orden, han elegido un camino y el compromiso público a la acción directa para defender el honor de los antiguos caballeros, para transmitir un camino de conocimiento caballería, ahora distorsionado por hombres y de tiempo, y recuperen a la Iglesia y a nuestro Templo interior, fe en Jesucristo para todos aquellos que se han desviado o han sido deslumbrados por otras luces.

Mientras que 2017 ve los templarios siempre listos para responder a la solicitud de la Iglesia y de su gente, como Ascoli, como en todo el territorio nacional, es el centenario de las apariciones de Fátima, será otro año en el que los católicos Templar d Italia honrará sus juramentos.

 

Non-Nobis Domine, No-Nobis, Sed Nomini Tuo Da Gloriam

Fra ‘Carlo Omero